El Plan de Negocio Que Siempre Funciona

El Plan de Negocio Que Siempre Funciona

Por Michael E. Gerber

Sí, lo creas o no, tal plan existe.

Un plan de negocio que siempre funciona.

Y lo creas o no, vas a aprender cómo crear dicho plan, tu plan, en un momento más.

Para todos aquellos que en el fondo de sus corazones suspicaces sospechan que no es posible que exista algo que siempre funcione – en especial un plan-, lo que sigue te dará un pequeño jalón de orejas. Aguanta un poco. El Plan de Negocio Que Siempre Funciona es tan endemoniadamente simple y directo, que te preguntarás por qué no lo habías visto antes.

Ve, eso es lo bonito del asunto, El Plan de Negocio Que Siempre Funciona. Es tan simple. Y esa es quizás la principal razón por la que siempre funciona. El Plan de Negocio Que Siempre Funciona es tan simple que cualquiera que lo entienda puede hacerlo…que es lo mismo que decir que si no puedes hacer un plan fácilmente, no tiene caso planear. A pesar de lo que hayas aprendido a través de los años, la planeación es difícil solamente cuando se hace en forma equivocada. Para hacer un plan fácilmente requieres enfocar el asunto de la planeación de una manera totalmente distinta a la forma como estás acostumbrado a hacerlo. Pero, aguarda, me estoy adelantando a lo que quiero contarte.

El Plan de Negocio Que Siempre Funciona está construido sobre un Principio Fundamental que todos los planes que nunca funcionan pasan por alto.

(Cuando digo: “todos los planes que nunca funcionan”, me refiero a la clase de planeación que estás acostumbrado a hacer –si es que planeas-, la clase de planeación que no funciona, nunca ha funcionado, ni nunca funcionará, la clase de planeación que todo profesional que conoces intenta para tener un plan a pesar del hecho deprimente y poco discutido de que ninguno de sus mejores planes hará jamás una sola diferencia en sus vidas más que frustrarlos innecesariamente, enfurecerlos y atemorizarlos, al mismo tiempo que los mantiene ocupados –inútil e improductivamente- durante horas y horas).

Tú conoces la clase de planes a la que me refiero. La clase de planes que crean montones de culpa porque no sostienes tus promesas. La clase de planes que crean enormes cargas emotivas contra tu autoestima porque nunca los cumples. La clase de planes que haces con gran esfuerzo y tedio, sólo para darte cuenta después de que estás haciendo algo completamente diferente a lo que planeaste hacer y preguntándote cómo es que llegaste ahí desde donde comenzaste.

Pero regresemos al Principio Fundamental del que estaba hablando y que distingue al Plan de Negocio Que Siempre Funciona de cualquier otro plan que no funciona.

Yo le llamo a este Principio Fundamental, el

“Principio de Planeación Centrado en el Corazón”

(Ahora, aguántame. Sé que esto pudiera empezar a poner a prueba tu impaciencia reprimida. Eres, después de todo, un emprendedor. Experimentado y a veces desalentado. Lo has visto todo, hecho todo, has sido golpeado por todo. Sabes, respiro a respiro, que el lenguaje utilizado caprichosamente puede ser peligroso. Después de todo: ¿no es lo que haces para vivir?: ¿utilizar el lenguaje para producir resultados? Bueno, claro que lo haces. ¿No lo hacemos todos? Y a todos nos puede ocasionar serios problemas. Pero a pesar de ello, permanece conmigo. Este camino que nos conduce es un camino por el que nadie te ha llevado anteriormente. Y no es caprichoso. Es tremendamente serio. Y por lo mismo puede a veces ser un poco incómodo. Puede en ocasiones poner a prueba tu paciencia. En algunos momentos puede hacer que me cuestiones en tu mente. A pesar de todo ello, y a pesar de tus reservas y dudas naturales, demos algunos pasos más porque creo sinceramente que empezarás a disfrutar esto que vamos a hacer juntos, esto que yo llamo El Plan de Negocio Que Siempre Funciona).

El Plan Centrado en el Corazón es tan distinto del Plan Centrado en la Cabeza, que será importante definir las distinciones cuidadosamente.

Hay Siete Reglas Esenciales de la Planeación Centrada en el Corazón para crear El Plan de Negocio que Siempre Funciona para ti.

Estas Siete Reglas son:

Regla Uno

La primera regla dice que la Planeación Centrada en el Corazón empieza y termina con un sentimiento, mientras que la Planeación Centrada en la Cabeza empieza con un pensamiento. Para entender esta regla, es crítico que conozcas la diferencia entre un pensamiento y un sentimiento. La mayoría de las personas no lo entiende (no te rías, de verdad que no). La mayoría de la gente confunde sus pensamientos con sus sentimientos y sus sentimientos con sus pensamientos. ¿Cómo distingues entre un pensamiento y un sentimiento?. Un sentimiento reside dentro de tu cuerpo; un pensamiento reside dentro de tu cabeza. Déjame repetirlo para que penetre a fondo. Un sentimiento reside dentro de tu cuerpo, mientras que un pensamiento reside dentro de tu cabeza. Mucho de lo que estás haciendo en este momento mientras lees el artículo es un pensamiento que se volverá un sentimiento, en vez de un sentimiento que se volverá un pensamiento. La Planeación Centrada en el Corazón empieza con un sentimiento, se convierte en un pensamiento y termina con un sentimiento. La Planeación Centrada en la Cabeza inicia con un pensamiento, se vuelve un sentimiento y termina con un pensamiento. La regla aquí es que cualquier plan que termine en tu cabeza es un pensamiento y, por ello, no funcionará. El Plan de Negocio que Siempre Funciona está dominado por tus sentimientos, no por tus pensamientos. Y debido a esto, es impulsado enérgicamente porque quieres que funcione como dice el dicho: con todo tu corazón. El punto que quiero hacer es que a contracorriente de lo que has aprendido hasta el momento, la motivación cerebral no tiene impulso en sí misma. Los pensamientos mueren fríos y solos. Un plan que describa el futuro sin corazón, es un plan destinado al fracaso. Por lo tanto, El Plan de Negocio Que Siempre Funciona es un plan que inicia y termina en tu corazón…lo que significa que es un plan vivo, no uno que está muerto. Lo que significa por tanto que posee una enorme cantidad de energía, y que la gente describe comúnmente como pasión. Y todos sabemos lo que la pasión puede hacer cuando se infiltra en una causa personal.

Eso es lo que El Plan de Negocio Que Siempre Funciona es: una causa personal desbordante de pasión.

Regla Dos

Ya que la Planeación Centrada en el Corazón empieza y termina en tu corazón, la regla número dos dice que El Plan De Negocio Que Siempre Funciona debe ser TU plan y el de nadie más. Debe empezar contigo y terminar contigo. Debe ser tu plan. Cualquier plan creado en tu lugar por alguien más jamás funcionará, porque simplemente no es tu plan. Y no importa cuánto te esfuerces para implantar el plan de alguien más, no importa cuánto trabajes; aún cuando tengas éxito alcanzando sus objetivos, a fin de cuentas te sentirás como si hubieras fracasado. Ganar con el plan de otro siempre te hará sentir como si hubieras perdido. En breves palabras, El Plan de Negocio Que Siempre Funciona es siempre producto de la persona que lo sigue, que es original para ella, personal al máximo, nacido del corazón y, por lo mismo, muy, muy privado. La Regla Dos establece que “No busques tu plan fuera de ti mismo porque no lo encontrarás allá afuera”.

Regla Tres

La forma de saber qué es lo que tu corazón quiere, es dejar de pensar en ello. Para descubrir tu plan, deja de pensar en él. Busca otra cosa. Encuentra la manera de dedicarte un día, dos días, una semana, no importa cuánto tiempo, a pasártela haciendo algo que verdaderamente disfrutas, que no haces de ordinario porque no tienes ni el tiempo ni el dinero para hacerlo. Esquiar. Pintar. Pescar. Soñar. Escalar. Correr. No importa lo que sea, ya que cada uno de nosotros es diferente, aunque sí es muy importante que tú sepas cuál actividad te hace sentir verdaderamente pleno. La verdad es que nosotros, todos nosotros, pasamos muy poquito tiempo amando lo que hacemos o haciendo lo que amamos. Más bien, pasamos la mayor parte de nuestro tiempo deseando que lo que hacemos nos haga sentir más plenos. La razón de ello es que estamos muy desconectados de nuestros corazones, y pasamos la mayor parte de nuestro tiempo persiguiendo ideas acerca de lo que haríamos si fuéramos felices, en vez de experimentar lo que significa tener alegre el corazón en el momento presente. Así que, para crear el Plan de Negocio Que Siempre Funciona, requerimos experimentar, tan a fondo como nos sea posible, el producto final de un plan emocionante, lo que a su vez significa experimentar por anticipado la alegría que dicho plan nos producirá. Y para experimentar tal alegría es necesario que antes de crear el plan, saboreemos a fondo sus emocionantes frutos. Recuerda que estamos hablando del domino de los sentimientos sobre los pensamientos en el proceso de creación del Plan De Negocio Que Siempre Funciona.

Regla Cuatro

La mayor parte de la gente piensa que un plan es una serie de objetivos. Y aunque ese tipo de planes existe, no es la clase de planes a la que me refiero aquí. Una serie de objetivos define las acciones que deben realizarse de manera progresiva para alcanzar una meta, pero no proporciona la motivación interna esencial para que el plan se convierta en realidad. Aunque los pasos a seguir deben identificarse antes de alcanzar la meta planteada, la esencia del Plan de Negocio Que Siempre Funciona consiste en que puede resumirse en una declaración breve que siempre inicia con: “Yo Quiero…”, y siempre termina con la experiencia de haber avanzado… lo que se demostrará a fin de cuentas con tu nueva habilidad para hacer más a menudo aquello que amas hacer. Por ejemplo, “Quiero ser capaz de pasar 5 días cada tres meses en la playa…”, o “Quiero dedicar un día completo a la semana a pintar…”. Observa que el objetivo no tiene nada que ver con “tener”, sino con algo que vas a “experimentar”. Sentirte experimentando algo que amas antes de experimentarlo en la realidad, es tanto como experimentarlo realmente. “Experimentar la experiencia” es clave para la realización exitosa del Plan de Negocios Que Siempre Funciona, porque te distrae de tu cabeza -donde residen tus pensamientos- y te deja en directo con tu cuerpo -donde residen tus sentimientos. Dicho de otra manera, la experiencia al principio del plan, ligada a la experiencia anticipada del final de tu plan, crea un puente emocional que tú puedes cruzar. Sin ese puente emocional, la mayor parte de nosotros nos encontraremos sudorosos y nerviosos alrededor de las piedras y el lodo que existen bajo dicho puente, ignorantes por completo de que tal puente, en realidad…ahí está.

Regla Cinco

Una vez que has creado una imagen emocionalmente estimulante de lo que quieres, es crítico que ahora elabores una serie de Marcos de Referencia que te permitan lograrlo en un período específico de tiempo. Un Marco de Referencia es como una zona de descanso a la que llegas en tu rumbo hacia la cima de una montaña. Te permite saborear la subida, mientras descansas mirando hacia atrás y hacia adelante. Quienquiera que haya hecho esto (y todos lo hemos hecho en algún grado), conoce la alegría interna que proviene del descanso en nuestro camino a la cima, ya que experimentamos con claridad de dónde venimos y la imagen clara de adónde vamos. Cuando era niño, iba con frecuencia al bosque con mis padres donde subíamos durante algunas horas a través del escarpado y largo sendero de una montaña, deteniéndonos de vez en vez para sentarnos sobre el filo de las grandes piedras y mirar el inmenso valle, sentir el toque fresco del aire y escuchar en la lejanía el sonido de las cascadas. Hay muy pocas experiencias en mi vida que me hayan dado tal satisfacción…esas de subir y detenerse. Esos momentos de ver hacia atrás y hacia delante. Esos momentos de tranquilidad en el que nuestro plan estaba en proceso de ser realizado al mismo que se realizaba, todo en el mismo instante. El Plan de Negocio Que Siempre Funciona debe permitirte esos momentos maravillosos, esos Marcos de Referencia continuos, ya que sin ellos sólo existe la subida incesante, el alcance de la cumbre, la obsesión que viene del pensamiento impaciente, la ansiedad por alcanzar una conclusión. La mayoría de los planes son así. Nos impulsan, pero no nos renuevan. Nos obligan, pero no nos recompensan. Tales planes pueden llevarnos hacia delante, pero a costa de que cada parte de nuestro cuerpo termine resistiéndose al movimiento a la vez que obedece su dictado. Este es el plan del “tú debes”, o del “más te vale”, en lugar del plan que proviene de un deseo interno, de un sentido de libertad, de un deseo de renovación.

Regla Seis

La Regla número seis dice que los planes que creamos reflejan la vida que vivimos más que la vida que deseamos vivir. Esto pudiera parecer lo opuesto a todo lo que acabo de decir, pero de hecho no lo es. La verdad es que uno no puede planear ser lo que uno no es. No podemos crear un plan que uno no puede implementar. Uno no puede imaginar convirtiéndose en quién no es. Uno no puede amar lo que no puede experimentar amando. De modo que la regla seis establece que para crear el Plan de Negocio Que Siempre Funciona, debemos estar apasionadamente interesados en quién somos realmente y qué es lo que realmente nos mueve. Para hacer esto debemos entonces hacernos esta pregunta todos los días: “¿Quién soy yo?”, y a continuación ¡contestarla! Lo fascinante al crear el Plan de Negocio Que Siempre Funciona es que nos lleva, en mucho mayor medida de lo que podríamos imaginar, más adentro de nosotros mismos que hacia fuera. Este plan tiene más que ver con lo que somos que con lo que podemos llegar a ser. El hecho es que quien ha hecho este trabajo, es decir, perseguir su realidad interna con pasión, ha descubierto que en el proceso de llegar a ser más de lo que realmente somos, descubrimos lo que queremos. Y en ese descubrimiento, nuestro plan se vuelve auto-evidente. “Ah, de modo que eso es lo que quiero”, dice esta experiencia. O, dicho de otro manera “Ah, de modo que eso es quién realmente soy”. La regla seis dice que debemos hacer esto una y otra y otra vez hasta que quede fijo permanentemente en nuestra vida. Solo entonces el Plan de Negocio Que Siempre Funciona será auto-evidente.

Regla Siete

La regla número siete dice que hasta que no seamos capaces de seguir fácilmente las reglas uno a seis, cualquier cosa que hagamos que se le parezca será mejor que hacer algo que no se le parezca. En breve, la regla número siete es una manta que dice: “Sigue a tu corazón, o tu cabeza te destruirá” El plan de negocios más productivo no es pensar en los fines, sino experimentar los medios. No se trata del objetivo, sino del proceso. No se trata de obtener cosas, sino de aumentar nuestra humanidad. No se trata de ganar o perder, sino de sentarse al filo de la montaña cuando subimos -no para ir hacia adelante o hacia atrás- y saborear la intensa alegría del momento. No se trata de empujarte a ti mismo, sino de experimentarte a ti mismo. Y, como dueño de negocio, esto es verdadero tanto para ti como para tus clientes. Lo que quiere decir que si tú no puedes entender esta verdad que comparto contigo, serás igualmente incapaz de diferenciarte en el corazón de tus clientes de aquellos competidores que pugnan, luchan y mueren por arrebatártelos. ¿Y no es exactamente para eso para lo que existe el Plan de Negocio Que Siempre Funciona? ¿Para ponerte en una relación verdadera, más significativa, con tus clientes? Y para hacerlo, ¿puedes ver que primero debes lograr una verdadera relación contigo mismo?.

El Plan De Negocio Que Siempre Funciona te pondrá ahí todas las veces. ¿ Quién podría pedir algo más ?

Recuerda que tienes siempre la oportunidad de experimentar la alegría de vivir con plenitud cada instante de tu vida.

¡¡ Que tengas mucho éxito !!

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